¿Qué relación hay entre un bordado floral y la programación informática?

Parece un acertijo, pero la respuesta cambió el mundo.

Antes de 1804, tejer diseños complejos como damascos con figuras de flores o escenas era una pesadilla para los tejedores. Era un proceso lento, propenso a errores humanos y, sobre todo, caro. Todo cambió cuando Joseph Marie Jacquard ideó un sistema de tarjetas perforadas que permitía al telar «leer» un diseño sin intervención humana.

30 años después, Charles Babbage y Ada Lovelace, se basaron en estas tarjetas perforadas para crear su Máquina Analítica. Comprendieron que, si podías programar flores en una tela, podías programar algoritmos en una máquina.

Stepping Stones o Piedras de Apoyo

Este es un ejemplo perfecto de una Stepping Stone: un descubrimiento que actúa como una herramienta de transición, revelando rutas que antes no podíamos ver. Nos muestra que, cuando el objetivo es ambicioso, el progreso rara vez es una línea recta y que, a menudo, debemos transitar caminos que parecen no tener relación con nuestro objetivo.

No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante, solo puedes unirlos mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán en el futuro

Steve Jobs

Y es que la historia está plagada de ejemplos de Stepping Stones que llevaron a innovaciones asombrosas: de la bicicleta al avión, del tubo de vacío al ordenador o del radar al microondas.

Ninguno de los descubrimientos se hizo con el destino final en mente pero aún así fueron claves para llegar a él. Como Kenneth O. Stanley y Joel Lehman explican en Why Greatness Cannot Be Planned, podemos aplicar esta forma de actuar para resolver problemas complejos.

Problemas simples vs complejos

Un problema simple es aquel donde el camino es conocido y fijar un objetivo te guía directo a la solución. Piénsalo como el reto de ponerte en forma: no es fácil, pero sí es sencillo. Los pasos a seguir están claros y el mapa está dibujado. El desafío no es saber qué hacer, sino tener la disciplina para hacerlo.

Por el contrario, un problema complejo es un territorio sin mapas donde el objetivo final suele ser engañoso. Retos como dar con tu vocación o encontrar al amor de tu vida no tienen un manual de instrucciones. En estos escenarios, perseguir la meta directamente no siempre es la mejor estrategia, ya que te impide explorar los desvíos y las sorpresas del camino, que son ****precisamente esos los puntos que, al mirar atrás, dan sentido a todo. Es aquí donde la búsqueda de Stepping Stones se convierte en la estrategia ganadora.

Para entender por qué en los problemas complejos usar como brújula cuán cerca estás de tu objetivo puede resultar engañoso tenemos el ejemplo que proponen en el libro de la trampa de dedos china:

El objetivo es liberar los dedos de la trampa. En un problema simple, usarías como brújula la distancia hacia la salida: cuanto más tiras hacia fuera, más cerca crees estar de tu meta. Sin embargo, en este escenario esa brújula es engañosa. Cuanta más fuerza haces para salir con más fuerza te atrapa. El progreso lineal (cuanto más tiro, más avanzo) aquí no funciona. Para resolver el problema, debes hacer algo totalmente contraintuitivo: dejar de intentar alejarte y, en su lugar, empujar hacia adentro. Solo cuando dejas de perseguir el objetivo en línea recta, la trampa se libera.

Bajándolo a tierra

No es necesario que el problema a resolver sea grandioso y crucial para tu vida, simplemente, que sea complejo. Sin ir más lejos, este proyecto de Efecto Compuesto es, en sí mismo, un intento de búsqueda de la (o las) siguiente Stepping Stone. Como comentan Miguel Carranza y Joan Tubau en el episodio 203 de Kapital: “hacer cosas chulas te lleva a gente que hace cosas chulas”. Es justo ese enfoque el que intento aplicar para que, algún día, conecte con gente afín que resuene con este tipo de contenido.

Te animo a que tú mismo apliques esta estrategia. Persigue tu curiosidad y comparte lo que te interese por el mero hecho de compartir. Muy probablemente te lleve a lugares que merezcan la pena, lugares que no podrías haber imaginado antes de comenzar.


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